martes, 12 de octubre de 2010

Alma de mi Alma

Alma de mi alma,
Alma mía
La vida al fin
Como era de esperar
Dio a conocer su injusto veredicto:
¡Pobre mi corazón, pobre,
Porque amó con la furia de un león herido
Y ahora solo se desangra!

¡Cuánto dolor alma mía!

Viene la resignación a darme
Zarpazos por la espalda
Pero yo la resisto;
Hasta que tenga el último hálito de vida
Yo resistiré,
Mis sueños no han de rodar
Por un barranco enlodado de miseria.
¡Y ahora alma levántate
Y vístete de blanco
Para que el destello de tu pureza
Ciegue a los malvados;
Pero alma de mi alma, alma mía,
Recuerda siempre y ama, alma mía,
Ama sin medida!

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